martes, 18 de junio de 2013

RECURSOS HUMANOS, ¿ Qué cultura prefieres ?


Una definición simple y común de cultura organizacional es “ la manera en que hacemos las cosas, nuestra forma de ser “.  Si bien es el conjunto de todos los colaboradores quienes definen la forma de ser de una organización, son sus líderes quienes tienen mayor influencia en esto ; pues aquellas personas que anhelan llegar a ocupar estas posiciones o que buscan ser  guiados y apoyados por ellos emulan sus comportamientos.
De ahí la enorme responsabilidad de las personas que tienen una “posición de mando”. Y lo expreso así porque no todas las personas en una posición de mando son líderes. También hay “jefes” y “capataces”, quienes actúan un papel, y preocupados por su imagen de autoridad, dan órdenes, aplican sanciones, dan premios y sermones. 
Los líderes en cambio, entienden que la autoridad que les confiere su posición les es otorgada, fundamentalmente, para servir al cliente y a sus colaboradores; es decir, facilitan y promueven la satisfacción de las necesidades del cliente y el desarrollo de sus colaboradores.
Ellos demuestran un auténtico interés por la persona, no sólo por la venta o por el cumplimiento de sus órdenes.
El líder propone una visión, tiene un compromiso con el futuro, sabe que sus decisiones tendrán un impacto mañana; por ello, es capaz de inspirar a sus colaboradores a seguirla por  convicción propia, pues alinea  los valores de la gente con el propósito del negocio. Se gana la lealtad de sus clientes y colaboradores por su capacidad, conocimientos técnicos y técnicos y congruencia como ser humano.
Ser líder tiene que ver con quién se es integralmente como persona, más que con el otorgamiento de un rol o un título organizacional.
De estas dos formas se podría moldear la  cultura  de una organización: por jefes y capataces que  buscan a toda costa lograr el número, salir en la foto o colgarse las medallas, asegurar la venta y por tanto su bono; o bien ,por líderes que logran cumplir sus metas y hasta superarlas, porque cuentan con la lealtad y compromiso de la gente, clientes y colaboradores, los cuales se ganan por sus propias competencias profesionales, acompañadas de sus virtudes personales. Integridad y congruencia entre lo que se sabe hacer y quién se es como persona.
Una organización que valora a sus colaboradores los impulsa al logro de sus objetivos y a desatar su máximo potencial, lo cual incide en su satisfacción personal y, consecuentemente,  en su nivel de compromiso y motivación. 
FME CONTADORES PÚBLICOS, S.C. ofrece servicios integrales en materia de RECURSOS HUMANOS

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